Mostrando entradas con la etiqueta Literatura alemana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura alemana. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2013

Primavera sombría y El hombre jazmín de Unica Zürn

@Offuscatio tuvo la genial idea, hace unos meses, de adentrarse en la obra de Unica Zürn (1916-1970), poeta, pintora y autora alemana perteneciente al surrealismo cuya vida estuvo marcada por una profunda depresión que la llevó al suicidio y que fue la principal fuente inspiradora de su manifestación artística. 
Su vida privada es de especial importancia para comprender su obra. Se casó con Erich Laupenmühlen, un hombre de negocios con el que tuvo dos hijos que fueron confiados a la custodia paterna debido a la fragilidad mental de Unica. Más tarde se casó con Hans Bellmer, después de haber trabajado para diversas publicaciones como escritora y es en este momento en el que entra en contacto con el círculo intelectual surrealista. Varios escritores, entre los que destaca Henri Michaux, se convertirán en amigos y referentes. Unica empezará la creación de sus famosos anagramas y de sus dibujos a tinta china incluso estando recluida en hospitales psiquiátricos, siendo Michaux quien le proporciona los materiales necesarios. Después de una hemiplejia incapacitante que sufre Bellmer, Unica publicará Primavera sombría y El hombre jazmín, las dos novelas de las que nos ocuparemos en esta reseña.

Primavera sombría (1969)

 ... o la muerte de un mundo en flor.

"Ella querría vivir siempre a la espera. Con un beso todo llegaría a su fin. Con un segundo beso todo se convertiría en una costumbre"

Una niña fascinada por su padre al que adora y descuidada por su madre a la que odia se enfrenta a las inseguridades de una adolescencia a punto de manifestarse. La figurita de marfil a ojos de su padre es frágil y vulnerable, insegura y temerosa aunque muy consciente del mundo que la rodea. La fascinación por las características atribuidas al género masculino, encarnadas en todos los hombres blancos- término que tomará su forma final en la novela El hombre jazmín- su padre, un profesor y en última instancia, un monitor de natación, la llevan a abstraerse en pensamientos que ella no llega a comprender pero que no puede evitar y que la van arrastrando hasta un punto culmen donde deberá tomar una decisión para que el objeto de su deseo, nunca materializado, no perezca . La abstracción la obliga a refugiarse en su propia imaginación para soportar su propia existencia, , "la impureza del pensamiento infantil" contrasta con los juegos inocentes propios de su edad y la niña sin nombre sigue caminando por una senda, descubriendo una primavera sombría en la que es capaz de percibir los campos en flor aceptando que "la vida sin la desgracia es insoportable" con una obsesión que nubla su mente: la preservación a toda costa de una pulsión interna que da sentido a su vida pero que no es capaz de abarcar con sus brazos.

El hombre jazmín (1971)


... o el escrutinio de un "yo" bifurcado

Unica Zürn  se bifurca, se debate entre la locura y la cordura y se desmarca de su propio ser para ser vista por ella misma, primeramente desde una distancia, más tarde desde una cercanía sorprendente; un yo que observa a otro yo y que se va conjugando

"Nada puede ocurrirnos porque no podemos ocurrirnos a nosotros mismos"

El hombre jazmín  es "la visión del amor", una bestia blanca, gigantesca de ojos muy azules que se va equiparando con muchos de los hombres trascendentales en la existencia de Zürn. El término que designa una alucinación recurrente de la autora enlaza a la perfección con los hombres objeto de fascinación de Primavera sombría, seres que significarán su salvación, su redención. En esta novela, totalmente autobiográfica conocemos el trascurso de los ingresos de Unica en clínicas psiquiátricas en las que experimentará vivencias que describirá con todo lujo de detalles. Quizás lo más fascinante del libro sea la total lucidez con la que está escrito, en pleno conocimiento de su enfermedad, relatando episodios sobre sus propias crisis y detallando los escenarios en los que ocurren con una perfección absoluta: así, aparecerán los lugares que la autora frecuentaba tanto en su país natal como en París (la calle Mouffetard...) Escrito en un tono místico, con referencias al Tai-Chi y a la´numerología con un sentido casi cabalístico, con un uso predominante de metáforas, Unica nos relata, de manera magistral y más madura estilísitcamente que en Primavera Sombría, el proceso de la espera, la espera de ese ser que la salvará, que le habla y que domina su voluntad. Un testimonio desgarrador sobre la locura, sobre la lucidez y la cordura, sobre una búsqueda infinita, representada por el número ocho y el devaneo entre la vida, representada por el número 9 (con la cabeza hacia arriba) y por la muerte, representada por el número 6 (con la cabeza hacia abajo). Binomios, dos en uno, la que ve y la que es vista, la lúcida y la presa de la locura, indisolubles, indistintos, imposibles de salvar.

Recomendar a una autora como Unica Zürn no es sencillo.Heterogénea en estilo a pesar de su corta trayectoria literaria, críptica y de perturbadora vehemencia nos encontramos ante una lectura compleja que se debe ir desgranando pero que, sin duda, merece el esfuerzo no sólo por el testimonio que ofrece sino por ser de esos libros que indagan en el ser causando que nos veamos a nosotros mismos en los destellos de un espejo del que quizás creemos conocer todos los reflejos.

lunes, 3 de diciembre de 2012

En tierras bajas, de Herta Müller

Repito, como no podía ser de otra forma, con una de las autoras que, junto a Kurt Vonnegut, Clarice Lispector y Roberto Bolaño, conforman mi cuarteto de ases de este año. Herta Müller nos presenta esta vez un libro de quince relatos (más bien retazos de impresiones) de extensión variable, algunos ocupan sólo un par de páginas, otros son más largos siendo En tierras bajas, el relato central y más extenso el que da título a la recopilación. Son impresiones inconexas que parece imitar el pensamiento o  la memoria que surgen de improviso, sin aviso y de forma aleatoria. 

"La mirada se le vació, la ropa se le pegó a la piel. Se quedó paralizada. Levantó bruscamente al niño, sollozó y gritó, y mientras se tambaleaba sobre la hierba, la serpiente salió de la canasta arrastrándose lenta y perezosa por el suelo, y la mujer encaneció en cuestión de segundos."

Volvemos a los territorios del Banato rumano, en su mayoría poblados por una minoría de alemanes suabos, etnia a la que pertenece la autora. La línea temática sigue los pasos de La bestia del corazón, centrándose en las duras condiciones de vida padecidas por los rumanos de origen alemán que habitan este territorio. La mayor parte de los relatos describen la vida en los medios rurales, todos, salvo un par de ellos, utlizan la naturaleza como base de metáforas y alegorías tan especiales y llamativas en el estilo de Müller 

No podemos hablar de un protagonista, suponemos que los relatos son los recuerdos de infancia y las experiencias vivida por la autora, lo único común a todos los relatos es que son vistos a través de los ojos de una niña. Una niña que por su inocencia no comprende ese mundo de adultos que lucha por sobrevivir, una sociedad que se entrega a actos mezquinos de toda índole que no es demasiado capaz de distinguir la religión de la superstición dictadora de impulsos injustificados y que es presa del miedo omnipresente y asfixiante, el miedo a todo, la ignorancia de todo. La apabullante y oscura cotidianidad se da la mano con las descripciones oníricas, unas veces en forma de pesadilla y otras como vía de escape contemplativa, para conformar un bucolismo sensorial sin precedentes. Surge, como es común en sus obras, un fuerte contraste entre la aridez de la línea temática con la excelencia y belleza del uso de la prosa que llega a niveles poéticos en muchos momentos

"La carne me ardía donde la piel había sido arrancada de mis rodillas y me daba miedo no poder vivir con tanto dolor y a la vez sabía que estaba viva porque me dolía. Me daba miedo que la muerte penetrara por la rodilla abierta así que rápidamente me cubrí la rodilla con la mano"

Se usa frecuentemente y a veces con ligereza el adjetivo "sinestésico" para describir el estilo de algunos autores. No creo que haya un adjetivo mejor para definir el estilo de Müller: fruta que estalla en mil colores, la oscuridad que actúa como un ser con vida, la personificación de las sensaciones en sonidos y la descripción de los sentimientos a punto de rebosar a flor de piel, bailes regionales como un símbolo de deshinibición, los fenómenos atmosféricos filtrándose en estados de ánimo e imágenes pintadas con palabras de una nitidez insuperable.


Debo ser prudente a la hora de recomendar el libro, censurado en Rumanía por su fuerte contenido crítico a la época de la dictadura comunista. Es duro, de lectura pausada, incita a la reflexión y las situaciones que presenta son difíciles de digerir. Sin embargo, está magníficamente escrito, el sello de Müller queda patente en cada relato, personalísimo e inequívoco. Cierto es que disfruté más de la lectura de La bestia del corazón, que permite al lector adoptar y comprender todo el código de símbolos que se reitera a lo largo de la obra. La estructura de En tierras bajas no lo permite de igual manera por ser un libro de relatos, aún así, es una lectura recomendable para todo admirador de Müller y por extensión, para todo amante de la literatura.

lunes, 27 de agosto de 2012

La bestia del corazón, de Herta Müller

"El niño sigue hablando. Al hablar siempre queda algo en la lengua. El niño imagina que sólo puede ser la verdad aquello que queda en la lengua, como un hueso de cereza que no quiere bajar por la garganta. Sin embargo, la voz ,al hablar al oído, se levanta y está  a la espera de la verdad pero justo después del silencio el niño piensa que es todo una mentira porque la verdad tropezó en la garganta"

La bestia del corazón es, sin lugar a dudas, la novela que más me ha impresionado en lo que llevamos de año. Nos encontramos en  el Banato rumano, región histórica  del sudeste de Europa poblada por una minoría de suabos de expresión alemana, etnia a la que pertenece Herta Müller. La acción de desarrolla durante el regimen dictatorial de Ceauşescu, época de represión y deshumanización que la autora critica en su obra y de la que describe las consecuencias sociales con un estilo inigualable y magistral repleto de símbolos y metáforas, en el caso de esta novela usando a menudo la técnica del monólogo interno y los saltos temporales, flashbacks al pasado que dan solidez al retrato de la situación presente. Es el estilo de Müller la baza más importante y lo que destaca apenas leídas las primeras páginas, lo anteriormente citado y su habilidad para la creación de conceptos simbólicos diluidos en la trama para crear imágenes descriptivas recurrentes que funcionan como un código bidireccional entre el lector y la escritora son admirables.
Timisoara, lugar de nacimiento de Herta
Müller y lugar donde confluyen diversas
minorías étnicas, suaba, húngara...
representadas en la novela

Lola, una joven estudiante universitaria inadaptada comete un suicidio y deja su diario entre las pertenencias de una de sus compañeras de habitación. La joven, protagonista de la obra y de la que no conocemos el nombre leerá el diario y compartirá su contenido con tres amigos: Edgar, George y Kurt. Juntos reflexionarán sobre la asfixiante represión que sufren bajo la dictadura e intentarán encontrar una vía de escape: la fuga a Alemania. Juntos recorrerán el camino de sus años universitarios y más tarde seremos testigos de sus vidas laborales, ya por separado aunque siempre apoyándose en las situaciones difíciles, soñando con la huida y amedrentados por el riesgo que esta supone. Serán víctimas del acoso de la omnipresente Securitate, organización policial que los hostiga hurgando en su intimidad sometiéndolos a exhaustivos interrogatorios.

"Cuando callamos nos tornamos desagradables,cuando hablamos, nos tornamos ridículos"

Esta frase de Edgar, clave en la novela pues abre y cierra su contenido resume a la perfección la impotencia ante la situación impuesta por el regimen, situación que conduce al suicidio a muchos de los que no son capaces de intentar una huida.

La segunda parte de la trama está intercalada en el texto y corresponden a los años de infancia de la protagonista sin nombre, sin duda álter ego de Müller. No está apenas dialogada y es, si cabe, más lírica y simbolista que la parte que narra la época presente, muchos de los términos simbólicos que dan sentido a la obra aparecen aquí: la bestia del corazón, expresión empleada por una de sus abuelas o las ciruelas verdes, entre otros.

Ambas partes van entrelazándose hasta casi tocar un punto inminente propiciado por el recrudecimiento de la situación en el país, es una novela que critica duramente el sistema, que describe un malestar popular y lo condena y que reflexiona, de manera existencial sobre el sentido de la vida, la amistad, la necesidad de calor humano, la verdad e incluso la trascendencia. "Hoy me encuentro mejor, hoy soy casi una persona"

Es una novela dura, árida en cuanto a su línea temática y a su vez una proeza técnica, los símbolos y metáforas así como el uso del lenguaje de Müller dan la impresión de estar leyendo poesía en prosa, no hay ni una sola palabra que resulte inútil, ni una sola expresión que parezca sobrar. Una vez el lector adaptado al estilo siente que se va adueñando de un código poético, que va conociendo una forma de describir muy personal y de una belleza incomparable. El retrato de los personajes secundarios sigue la misma fórmula, su moralidad o personalidad será descrita por símbolos: bebedores de sangre, la actitud ante el consumo de ciruelas verdes... que el lector reconocerá a medida que vayan apareciendo. Por la fascinación que me produjo me siento tentado a recomendar la novela a todo lector que desee leerla, su contenido duro, sin embargo, hace que me lo replantee aunque puedo garantizar con firmeza que el lector que se sienta preparado no se sentirá en modo alguno defraudado.


Herta Müller, autora rumano-alemana, galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 2009, nacida en Timisoara, región rumana donde existe una minoría suaba es una de las principales figuras que condenan el regimen dictatorial rumano, tema clave en sus obras. La vida de la protagonista sin nombre de La bestia del corazón comparte numerosos rasgos biográficos con la de la autora como su origen, su profesión de traductora y su eventual huida a Alemania.

lunes, 9 de julio de 2012

Siddhartha, de Hermann Hesse

“No obstante, el mundo mismo, lo que existe a nuestro alrededor y en nuestro propio interior, nunca es unilateral. Jamás un hombre o un hecho es del todo Sansara o del todo Nirvana, nunca un ser es completamente santo o pecador. Creemos que así es porque tenemos la ilusión de que el tiempo es algo real. Y el tiempo no es real.”

A veces, las expectativas con las que nos enfrentamos a una  novela juegan un papel muy importante. Tenía ganas de descubrir a Hermann Hesse y me decidí por esta obra, quizá no la más representativa aunque sí de las más célebres. Vi mis expectativas cumplidas, es un buen libro con mucho contenido filosófico e idealístico, muy bien escrito, con un estilo fácil, directo y ameno y sirve además como puerta de entrada al conocimiento básico de la filosofía hindú.

Siddhartha es una novela alegórica que narra las vivencias de un joven del mismo nombre que vive en tiempos de Siddhartha Gautama, el Buda con el que se encuentra en una ocasión. Al principio de la historia conocemos a Siddhartha, hijo de un Brahman con un ansia de conocimiento sin igual y a su fiel amigo Govinda. Juntos inician un camino en busca del conocimiento supremo que los llevará a unirse a los Samana y más tarde a separarse cuando Govinda decida permanecer con el Buda.

Llegamos así al primer punto clave de la novela, Govinda, que venera a su amigo Siddhartha es instado por este a abandonarlo y a unirse a las enseñanzas del Buda mientras él sigue su camino en busca de la verdad suprema. Siddhartha tiene una grave crisis existencial y no cree poder alcanzar su meta a través de las enseñanzas de meditadores y sabios.

“El saber es comunicable, pero la sabiduría no. Puede hallarse, puede vivirse, nos sostiene, hace milagros; pero nunca se puede explicar ni enseñar. Esto es lo que ya de joven sospechaba, lo que me apartó de los profesores.”

A partir de aquí, Siddhartha intentará aprender de la experiencia y acatará nuevas formas de vida que lo irán guiando en su peregrinar: conocerá a Kamala, una cortesana, con la que aprenderá los secretos del amor, Kamaswami, un rico hombre de negocios que lo acercará a los placeres mundanos y Vasudeva, un barquero con el que Siddhartha convivirá y volverá poco a poco a sus raíces. Este esbozo de la trama es sólo la línea que describe las paradas más importantes de su peregrinaje. En cada una de ellas Siddhartha vivrá experiencias que le servirán de reflexiones profundas sobre la vida hasta una segunda parte con un efecto cíclico en la que veremos a Siddhartha reflejado en su propio hijo.

“Esta piedra es una piedra, al mismo tiempo es animal; también un dios, también un buda; no la venero ni la amo por lo que algún día podría llegar a ser, sino porque ya es y siempre ha sido todas estas cosas, desde siempre. Y precisamente esto que ahora se me presenta como una piedra, que ahora veo en forma de piedra, merece mi amor por ser lo que es. Le doy valor y sentido a cada una de sus líneas y huecos, a sus colores, a su dureza, al sonido que produce cuando la golpeo, a la sequedad o humedad de su superficie.”
Como vemos, el libro cuenta con una importante carga filosófica y reflexiva, se dice que Hesse tenía intención de curar "la enfermedad de su vida" mediante la creación de esta novela. Antes hablé de las expectativas al comenzar un libro y tenía muchas y muy altas con este, me gustaba la línea argumental y todos los apuntes filosóficos que preveía que se iban a ir desgranando de la trama, sin embargo, he de confesar que hubo un punto que me decepcionó un poco: la conclusión final de la novela. Disfruté de cada pasaje, del estilo poético y a la vez claro y sencillo que describían las andanzas de los personajes pero la verdad final, el saber supremo y la conclusión de la obra me parecieron simplistas, previsibles y me dieron la impresión de que no cuadraban con el estilo de la novela, más aun  teniendo tan altos cometidos como curar la enfermedad de la vida del autor.

Hermann Hesse (1877-1962), autor de Siddhartha
y de importantes obras como El lobo estepario y
Nobel de Literatura en 1946 por su trayectoria literaria

Recomiendaría esta novela a todo el mundo aunque si yo la leyera otra vez le prestaría más atención a la maravillosa historia y a todos sus pasos en vez de tener tan en mente cuál podría ser tal verdad absoluta o suprema. La trama y el estilo son magníficos y es un libro difícil de dejar a un lado una vez que se empieza. Dejo al lector descubrir cuál puede ser esa verdad suprema que, a título muy personal, me decepcionó un poco pero que puede que para muchos tenga un significado especial y con mucho sentido.



 



lunes, 11 de junio de 2012

Los Buddenbrook, de Thomas Mann

"Pero esta amarga disputa con mi propio hermano, con tu hijo mayor es como una grieta oculta en el edificio que hemos erigido. Una familia debería permanecer unida, padre. Debemos manternernos juntos. Una casa dividida caerá"

"Los Buddenbrook" de Thomas Mann es la primera novela de este autor que leí. Trata muchos temas y tiene una relación estrecha con la filosofía pero quizá lo más llamativo sea su trama central: la decadencia de una saga, la familia Buddenbrook, que se extiende a lo largo de tres generaciones. Así, veremos un mundo pasado en contraste con un mundo más actual, en el que nuevas ideas y conceptos se iban abriendo camino y se manifestaban en el pensamiento menos conservador y burgués y más moderno de las generaciones más jóvenes. Es importante en el núcleo temático la postura ante el qué dirán y la preservación de la reputación y las apariencias que se convierte en el destino y en el principal aliciente de algunos de los personajes de la novela. Igualmente importante es el conflicto entre el mundo de los negocios y el mundo artístico que divide a la familia en dos maneras de entender la vida totalmente opuestas.

La acción tiene lugar en Lübeck (Alemania). Los Buddenbrook, encabezados por el patriarca de la familia,  Johann Buddenbrook, inaugura una  casa que recibirá la visita de representantes de las tres sagas. En esta primera parte del libro vemos ya la personalidad de su hijo, Johann,  y de sus nietos Thomas el Cónsul , Christian y Tony, alrededor de la que gira gran parte de la trama. Sirve además este hecho para dejar patente el bienestar del que disfruta la familia como consecuencia de los éxitos en el mundo comercial. Gotthold, hermanastro de Johann y conocedor de la opulencia de la que la familia disfruta pide un préstamo que le es negado, presentándose así el primer conflicto de la novela. Los Buddenbrook encarnan el éxito en los negocios y la cerrazón de mente mientras que Gotthold, despreciado por su padre por haberse casado fuera del círculo social al que pertenecen encarna un espíritu más liberado opuesto a los valores tradicionales de los Buddenbrook y con el que se identificarán algunos hijos del propio Johann, amantes del arte, en episodios en los que las envidias y los intereses serán los protagonistas.

La novela es ante todo una historia sobre la decadencia,  no sólo a nivel económico, del que toman cuenta las rivalidades con otra familia, los Hagenström sino también a nivel personal, psicológico y social,  Tony, decidida a mantener su status y las apariencias es el exponente más claro y tomará deciciones contraproducentes que tendrán consecuencias irreparables.

La novela es accesible,con una prosa rica, cuidada al detalle y concisa, ligeramente apoyada en el simbolismo, como ejemplo el uso de colores, sobre todo aplicado a los dientes de los personajes -azul y amarillo- que nos indicarán el status social.

Schopenhauer parece casi un personaje más de la novela, hay  referencias al filósofo a lo largo de la obra que toman cuenta de la influencia que ejerció sobre Thomas Mann y que marcan gran parte del contenido idealístico de la novela.

La sensación que se tiene al leer la novela es la de revivir un mundo pasado, obsoleto en el que van irrumpiendo nuevos ideales que causan conflictos. Los episodios de rebeldía de los personajes son particularmente llamativos y nos identificamos fácilmente con ellos. Al caer la empresa familiar y la saga asistimos a como cae toda una forma de ver e interpretar el mundo. El libro nos deja la reflexión de que nada es eterno, de que no se deben sobrevalorar los resultados obtenidos mediante la buena fortuna y el azar y que lo que tomamos como piedra angular de base de un pensamiento puede cambiar.

Thomas Mann
Thomas Mann (1875-1955), galardonado con el Premio Nobel de Literatura con mención especial a "Los Buddenbrook" es uno de los escritores europeos más prolíficos e influyentes de su generación.