"Que te importen demasiado ciertos objetos puede llegar a destruirte. Solo si le concedes la importancia justa cobra una vida propia ¿no es verdad? ¿Y no es esto la finalidad de todo- las cosas bellas- las que te conectan a cosas de belleza aún mayor?
¿Por qué estoy hecho como estoy hecho? ¿Por qué me importan tanto las cosas equivocadas y absolutamente nada las correctas? O, para decirlo de otro modo ¿cómo puedo ver con tanta claridad que todo lo que me importa o me gusta es solo una ilusión y a pesar de todo, para mí, de todas formas todo por lo que merece la pena vivir se encuentre en ese encanto?"
Preguntas retóricas lanzadas al aire por alguien con la inocencia tan intacta como para esperar respuestas. ¿No es esto empezar a aprender a vivir? Erigido como uno de los libros del 2013 y con pleno derecho a defender su distinción, el libro de Donna Tartt es un coming-of-age tintado de thriller, un paso a paso de la adolescencia a la edad adulta con la intención de profundizar en el aprendizaje vital.
Theo Decker, un adolescente diana de bromas y algo abúlico de carácter aunque rebelde como para ser expulsado del colegio es víctima de una explosión en el Museo Metropolitano al que acude con su madre. Separado de ella por los escombros y el caos verá por primera vez a una chica pelirroja de la que quedará fascinado y a un misterioso anciano moribundo que lo conectará-mediante un misterioso mensaje que involucra un anillo- a un vendedor y restaurador de antigüedades. Theo tomará consigo un cuadro desprendido de la pared y del marco, sin saber muy bien por qué, quizás impulsado por indicaciones confusas y saldrá del edificio con el único fin en mente de reencontrarse con su madre. Pero su madre no volverá, Aquí empezará el periplo vital y existencial de Theo, que pasará por una casa extraña en la que lo acogen de su desgracia, por un reencuentro desafortunado con su padre, ausente hasta el momento, con quien se mudará al desierto de Nevada y terminará en Holanda por un motivo directamente relacionado con el cuadro que se llevó del museo.
Y ocurren muchas cosas, la principal es Boris, en Nevada, un joven de ascendencia eslava confusa y con un carácter avasallador y carismático que será a la vez la antítesis y el sidekick de Theo, un personaje ineludible, en plena efervescencia que marcará al protagonista e influirá de manera directa en su carácter. Más tarde Theo regresa a Nueva York, con un agujero existencial que tratará de llenar mediante las adicciones a las que se aboca y el fraude en la venta de antigüedades.
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| Donna Tartt |
Resulta sorprendente la habilidad de Tartt para crear personajes adolescentes masculinos tan complejos, tan sólidos y delineados. La fluctuación de focos temáticos-los relacionados con el cuadro y las experiencia de Theo-hacen que el libro se dé a varias lecturas e interpretaciones. Para mí, es ante todo un magnífico Bildungsroman narrado de una manera original sirviéndose de una trama paralela que no consiguió desviar mi atención de lo que, quizás, por afinidad, me interesa más del conjunto del libro: el sentido de lejanía con respecto a la vida vista como quien no llega a formar del todo parte de ella durante la convulsa edad de la adolescencia, la forja de la identidad, el divagar sin rumbo por lugares y años deseando querer pertenecer a algo o a alguien sin llegar a lograrlo y sobre todo el peso que tiene el arte, lo bello, lo estético como elemento de comunicación bidireccional en la que el receptor siente una conexión directa, individualizada con el objeto quizás ajena a la del resto del mundo, este punto se ve perfectamente descrito en la fascinación de Theo por el cuadro y por los objetos de la tienda de antigüedades.
Una novela absolutamente recomendable, cierto es que a veces resulta monótona por la falta de acción pero al mismo tiempo la espera de lo que aguarda la hace tremendamente adictiva, no todos los puntos quedan esclarecidos al final pero una vez concluido el libro quizás acabemos agradeciendo la falta de explicaciones que ya no son relevantes. Es una novela de pérdida, duelo, crecimiento personal que se sirve de un conducto que roza el thriller como excusa para explorar mucho más de lo que a priori cabe esperar.
Una novela absolutamente recomendable, cierto es que a veces resulta monótona por la falta de acción pero al mismo tiempo la espera de lo que aguarda la hace tremendamente adictiva, no todos los puntos quedan esclarecidos al final pero una vez concluido el libro quizás acabemos agradeciendo la falta de explicaciones que ya no son relevantes. Es una novela de pérdida, duelo, crecimiento personal que se sirve de un conducto que roza el thriller como excusa para explorar mucho más de lo que a priori cabe esperar.

