que tuve miedo de darla. Está por encima de mí.
Intenté escribirlo humildemente.
Yo soy más grande que yo"
C.L
Estas pocas palabras conforman el prólogo de la autora a Aprendizaje o Libro de los placeres, sexta novela de Clarice Lispector, publicada en 1969.
"-Ulises, no encuentro respuesta cuando me pregunto quién soy. Sé un poco de mí: soy la que tiene su propia vida y también la tuya, bebo tu vida pero eso no responde a quién soy."
"- A eso no se responde, Lori. No te hagas la fuerte preguntándote la peor pregunta. Ni yo mismo puedo preguntarme aún quien soy sin perderme"
Este fascinante libro contiene toda la esencia de la prosa y del "no estilo" de la autora brasileña. Es un libro repleto de imágenes, sensaciones y una prosa sinestésica, eidética y simbólica en una trama aparentemente sencilla si miramos desde fuera a lo de fuera. Siempre creo conveniente destacar que la obra de Lispector se lee hacia adentro, lo interior prima sobre lo exterior, los sentidos alerta captan el símbolo que se interioriza y configuran lo esencial del argumento siendo lo exterior un mero escenario que en muchas ocasiones se difumina.
Lori (Lorelei) es una profesora de primaria víctima de miedos: miedo a conocer y a experimentar la felicidad porque está habituada a vivir en la rutina y en el dolor en el que se siente cómoda porque es lo que hasta ahora conoce, miedo a arriesgar, a dar un paso adelante y entregarse al placer y a la felicidad. Ulises, (quizás se llame así porque guiará a Lori a través de la Odisea de su transformación) es un profesor de filosofía que espera a que Lori esté preparada para entregarse al amor aunque para ello, tendrá que pasar por un proceso de cambio existencial en el que él irá marcando las pautas durante sus encuentros con ella y en los que el amor y la entrega al otro será el punto culmen de la metamorfosis interior. No será fácil y Lori pondrá todo su empeño en interiorizar lo que extrae de las conversaciones casi fiolosóficas con Ulises. En algún momento sentirá que no puede más, la asaltarán las dudas y estará a punto de rendirse pero a la vez, se irá desnudando, se irá despojando de lo superfluo revelando su propia identidad estando cada vez más cerca de "ser viva".
El libro comienza con una coma y termina con dos puntos. Estos dos signos ortográficos, incoherentes serán portadores de un significado claro al acabar la lectura. En el plano formal hay varios puntos a destacar. Sólo hay dos capítulos: el primero El origen de la primavera o la muerte necesaria en pleno día son solo unas páginas introductorias que relatan el estado vital de Lori, el segundo, Luminiscencia, es el resto del libro. Igualmente encontraremos construcciones y usos gramaticales propios con una carga de significado que va más allá del lenguaje como lo conocemos, los ejemplos más llamativos son, en primer lugar, una declaración de amor "Yo estoy enamorada de tu yo" y la contraposición entre "estar vivo" y "ser vivo"
Asistiremos a escenas memorables y de extrema sensualidad, Ulises atizando el fuego de una chimenea mientras Lori observa la mano libre y reprime el deseo de acariciarla, un sensual baño de madrugada en un mar redentor, un pacto que se sellará entre sábanas y cuyo tiempo marcará el marchitar de las rosas. "Llenaré de rosas mi cuarto, y si se marchitan antes de que llegues, compraré rosas nuevas. Ven cuando quieras"...
Los dos únicos personajes de la novela son fascinantes y están perfectamente definidos. Lori en su femineidad temerosa, sensible y pasiva y Ulises, en su masculinidad protectora, pragmática y activa, aunque no deja de ser curioso cómo Lispector juega con esta balanza inclinándola hacia un lado o hacia al otro durante el aprendizaje porque ambos aprenderán hasta nivelarse.
¿Recomendarla? Sin duda, Lispector ha sido toda una revelación para mí, sobre todo, su "no estilo" presente en su particularísima prosa porque consigue efectos inusitados que imprimen su marca en el lector y que lo acompañan de por vida, al cerrar el libro,se experimenta un leve vuelco en la sangre, un ligero temblor cálido bajo los pies, se tiene la sensación de oír el rumor de mundo, de estar más despierto, de estar más vivo...
