lunes, 30 de marzo de 2015

En el cine + descanso.

Cuando leáis esto hará unos días que estoy lejos, cuatro horas de avión hacia el Este así que me tomo un descanso de unas dos semanas cortas para celebrar las fiestas. Ya os comenté que a partir de ahora separaría el cine de los libros y de los resúmenes mensuales y los preparativos de viaje y demás han hecho que la entrada sea relativamente corta así que empezamos con las recomendaciones 

Nora Bennett después de mis quejas constantes por no haber encontrado una buena película de terror me recomendó 
Dos hermanas, de Kim Jee-Woon (8/10)

insistiendo en que viera la versión coreana y no la americana. Sus razones tenía. Se trata de puro terror psicológico que mantiene al espectador en vilo durante toda una película que cuida la fotografía al máximo. Los planos bucólicos y bellísimos alternan con escenas violentas, estridentes incluso creando una tensión, un desasosiego que conducen a un final inesperado y genial.

La película abre con una joven siendo cuestionada por un psicólogo que vuelve a casa junto a su padre y a su hermana, un lugar paradisíaco en el que tendrá que enfrentarse a su madrasta y a los secretos que esta alberga, estrechamente relacionados con su estado mental.... y es que nada es lo que parece. La historia de las dos hermanas solo será revelada al final.





@Jandri me recomendó dos pequeñas joyas, muy diferentes entre sí pero magníficas

En la primera 

Stopped on track (Halt auf freier Stecke) de Andreas Dresen (8/10)

... un hombre aún joven, casado y padre de familia ve como su vida da un giro de 180 grados al ser diagnosticado de un tumor cerebral que solo le permitirá vivir como mucho unos tres meses. Advertencia: la película es dura, cada plano, cada escena, muchas de las actitudes de la familia, muchas de las actitudes de él con su familia. Hablamos de un hombre desahuciado que grita desesperado que "tiene miedo" Olvidaos del "sugar coating" americano, aquí el tema se trata tal y como es ¿De qué tenemos miedo? ¿De ser testigos de algo de lo que nadie está a salvo? ¿De que nos recuerden que estamos aquí de paso y de que un ligero desliz providencial puede acabar con todo? ¿De que nos recuerden que estamos programados para mirar hacia el otro lado, para alejarnos del filo del abismo? Puede ser mejor un baño de cruda realidad para tomar perspectiva y es el clamoroso realismo del film la baza más importante que juega.



Alice in den Städten, (Alicia en las ciudades),  de Wim Wenders (8.5/10)

sí. sí, de la época alemana de Wenders. Un periodista alemán se encuentra en Estados Unidos intentando buscar ideas para acabar un libro y dedicándose, por falta de inspiración, a tomar instantáneas de los lugares por los que transita. Al haber expirado el plazo de entrega, es despedido y decide volver a Alemania. En el aeropuerto conoce a una compatriota  que le confiará a su hija, Alice, para volar con ella a Amsterdam mientras ella se queda en Estados Unidos tratando de resolver una relación amorosa a punto de dar al traste. La película se centra en los días en los que el periodista y la niña pasan juntos. El espíritu libre del periodista (desde ya os digo que  es uno de esos personajes inolvidables) se verá coartado por la responsabilidad que acarrea cuidar de la pequeña, sin embargo, poco a poco se irá desarrollando el afecto y la amistad entre ambos, no sin algún que otro episodio de desespero, mientras tratan de buscar a la abuela de la niña por varias ciudades alemanas.


Y ya sin recomendaciones solo vi una película, sí, ha sido un mes poco productivo....

Pride, de Matthew Warchus (7/10)

Interesante película basada en hechos reales. Activistas de grupos gay tratan de ayudar a los mineros durante la crisis provocada por Thatcher en 1984. La película presenta a unos jóvenes carismáticos que tratan de reclamar sus derechos haciendo una especie de pacto con otro colectivo que también se siente rechazado. Establecen un fuerte lazo entre ambos y logran focalizar la atención nacional entre ellos. Justo antes de los créditos finales aparecen en "captions" el destino que corrió cada uno de ellos. No hay que olvidar que estamos en la primera mitad de los años 80 y que el sida hacía estragos por la poca información que existía al respecto. Entre drama, comedia y retrato social histórico y sociológico, Warchus ofrece una reconstrucción de hechos bastante fiel de lo ocurrido durante las crisis de los mineros en Gales. Muy recomendable.




Os digo que traeré para los resúmenes absolutamente todo lo que haga relacionado con la cultura, venga de donde venga, sea en el idioma que sea y pertenezca al ámbito que pertenezca. Llevaba tiempo con ganas de hacerlo, con ganas de mostraros lo que desgraciadamente no llega a España. Por eso me veo obligado a separar el cine de lo demás.

Y bueno, ya habéis visto para qué quiero las recomendaciones, hago caso siempre. Así que antes de irme y descansar espero vuestras recomendaciones  en los comentarios. Quiero saber qué os ha gustado, qué me recomendáis y qué creéis que me puede gustar.

Me marcho no sin antes desearos una muy feliz Semana Santa o lo que celebre cada uno. Pasad unos días muy felices. Nos vemos a la vuelta. Gracias a Norah y a Alex por haberme mejorado el mes :) Un abrazo muy fuerte a todos. See you!

lunes, 23 de marzo de 2015

La luz que no puedes ver, de Anthony Doerr

"Abre los ojos y mira lo que puedes hacer con ellos antes de que se cierren para siempre"

"No se trata de valor, no tengo otra elección. Me levanto cada día y vivo mi vida. ¿No haces tú los mismo?

¿No quieres vivir antes de morirte?

"Un diamante verdadero no es nunca perfecto"

"Pero Dios es solo un ojo blanco y frío, un cuarto de luna en equilibrio sobre el humo, que pestañea y pestañea, mientras que la ciudad se va convirtiendo en polvo"

"Todo resultado tiene su causa y todo dilema su solución"







Novela de convergencias de dos vidas en un destino. A grandes rasgos, el best-seller de Anthony Doerr se resume en esto. Nada novedoso si no fuera porque el punto fuerte está en los detalles más que en la trama. Ni siquiera el contexto histórico resalta por no haber sido suficientemente explorado: la Segunda Guerra Mundial, más específicamente la ocupación alemana de Francia. Las dos vidas se desarrollan a cada lado de la frontera aunque terminarán, por la causalidad que exige la tangencia de dos líneas milimétricamente perpendiculares, el encuentro de quien nada ve y de quien todo lo oye.

Marie-Laure vive con su padre en Francia. Ha quedado ciega en su niñez y su padre hará cuanto esté en su mano para que su hija sea del todo autónoma: maquetas de la ciudad en la que vive que explorará con las manos antes de dar los primeros pasos, aprendizaje del Braille... pero tendrán que huir, los alemanes acechan, no hay tiempo y el padre, celador de un museo, tiene una misión relacionada con una misteriosa piedra que parece  tener consecuencias nefastas sobre quien está en posesión de ella.

Al otro lado de la frontera, un joven genio huérfano que vive en un internado con su hermana. Werner tiene un interés particular: la radio. Pronto desmontará y ensamblará piezas llegando a convertirse en un experto que oye más de lo que se permite oír. Al ser llamado por los altos cargos nazis, todos temen por su destino. Nadie espera que acabará siendo reclutado con un cargo especial en las filas alemanas.

Marie-Laure encontrará nuevas visicitudes al llegar al lugar de destino de su huida, una casa en la que vive un excéntrico tío con el que no había tenido contacto hasta el momento que comparte la misma pasión por la radio que el joven alemán.

Será la radio el elemento catalizador de un encuentro.


Y, sin embargo, como ya apuntaba, lo que destaca en la novela son los detalles: la consecución de pasiones, los lazos insólitos que establecemos unos con los otros e incluso como quien menos esperamos ejerce una influencia sobre nuestra vida dejando huella sobre nuestro destino. Caminar a tientas, tener miedo de nuestra propia oscuridad puede no ser un obstáculo, oírlo todo, saber más puede serlo. Un encuentro propiciado por una voz que quien oye todo persigue con pasión: Julio Verne en la voz de quien nada ve y, a partir de aquí, se repelen los polos tras una breve colisión; cada uno será expelido a un extremo: el principio del fin para uno y el fin del principio para el otro.

lunes, 16 de marzo de 2015

10:04, de Ben Lerner

"El arte debe ofrecer algo más que desespero estilizado"

"¿Por qué reproducirse si crees que el mundo está acabando?"

"Porque el mundo siempre se está acabando para cada uno de nosotros y si empezamos a abandonar las posibilidades de la experiencia, entonces nadie estaría dispuesto a asumir ninguno de los riesgos que tengan que ver con el amor"

"Me proyectaré en diversos futuros simultáneamente" debería haber dicho "un leve estremecimiento en mi mano; me abriré paso de la ironía a la sinceridad en la ciudad zozobrante,  un aspirante Whitman de tipo vulnerable"

"Lo que parecía en principio como el único mundo se convirtió en una posibilidad entre muchas"



Cabe esperar críticas muy polarizadas sobre el nuevo libro de Ben Lerner, ya, tras la publicación de Saliendo de la estación de Atocha, novela en la que un joven estudiante americano narra sus aventuras como estudiante en la capital de España, la crítica y los lectores parecían no encontrar un punto medio de acuerdo sobre las pretensiones literarias o el estilo de Ben Lerner.

10:04 es diferente de su anterior obra, es un tipo de meditación poética  que roza el planteamineto distópico, metaficción analítica  que alterna tonos de ironía y reflexión, cómicos y existencialistas, encarnados en el personaje protagonista.

Poco importa la trama aunque en líneas generales se sitúa en Nueva York,  espacio y tiempo a punto de ser asolados por las inclemencias meteorológicas: la narración se extiende durante el periodo entre dos huracanes. Hay cierto tono apocalíptico que eleva a la máxima potencia la actitud ante la vida al conversar al calor de una habitación caldeada mientras el viento y la lluvia baten los cristales, hay un "¿qué hay ahí fuera? ¿qué habrá después? ¿qué somos ahora? ¿qué quedará?

El protagonista es un escritor al que le han diagnosticado una enfermedad coronaria crónica que cambia su postura ante la vida al descubrir que "su aorta puede explotar en cualquier momento". El cambio, lejos de producirse de manera drástica va acuciándose mediante la autoconsciencia, mediante la reflexión sobre el lugar que ocupamos y sobre cierta idea de trascendencia terrenal. Decide, en consecuencia, tener un hijo con su mejor amiga, un antiguo amor platónico, mediante inseminación artificial.

Lo más interesante es, sin duda, la relación que se establece entre vida y arte y de cómo de la vida y sus misterios, desde el origen, flujo y final puede surgir el arte mediante la mera observación o actitud contemplativa o mediante las sorpresas que la providencia nos tiene reservadas. De esta relación que establece el escritor y  animado por su editor, el escritor, aparte de llevar a cabo prácticas poco ortodoxas, decide llevar su propia vida a la trama de su próxima novela,  es de aquí donde surge la insólita metaficción que nos ofrece Lerner en esta obra. Inventa una nueva enfermedad y cambia el nombre de los personajes y de ahí surge una subtrama, el escritor se autodenomina "el autor" y da consecución a una historia real publicada por Lerner en The New Yorker llamada "The Golden Vanity"

La autorreferencia no es la única de las referencias. Ya el título apunta a la película "Regreso al futuro" y con una intencion clara a descubrir por el lector y clave para entender qué siente el personaje, la hora del reloj, las 10:04 aparece de forma reiterada así como una serie de notas culturales que contextualizan la novela.

Vida y arte o como la vida se transforma en arte o cuanto de arte hay por extraer de la vida. Las conversaciones del escritor con su editor dan pie a reflexiones sobre la adulteración del arte con propósitos comerciales pero tanto el escritor como su personaje parecen querer aferrarse a la vida, escuchan al editor pero mantienen las miras en un horizonte borroso que alberga lo que realmente buscan. La creación artística se equipara así al calor de la habitación que da cobijo a la crudeza de la intemperie y, "a riesgo de que la aorta estalle", el escritor la buscará.

Un libro magnífico que juega con el lector, con los tiempos, con los planos, en el que la realidad salta a la ficción y la ficción a la realidad, con tonos irónicos y reflexivos en un lenguaje- no olvidemos que Ben Lerner es poeta- lleno de matices, de detalles que nos sitúa frente a  la inminencia de la vida, a la de nuestros anhelos, equiparándolos en un tono existencialista que no peca de demasiada gravedad sino que más bien despierta los sentidos e invita a una toma de conciencia provocada por una narración singular que invita a albergarse entre cuatro paredes y tomar perspectiva mientras la tormenta se desata en el exterior.


lunes, 9 de marzo de 2015

El libro del recuerdo, de Pétér Nádas

"Si se pudiera aprender las cosas más importantes de la vida, también se debería aprender a callarlas"

"Somos niños hasta que sentimos el ansia de traspasar la frontera y aprender"

"Nuestra propia civilización bárbara, sorprendida con el mero hecho de la creación, no respeta en absoluto la creación"

"...cederé sin reservas a la locura del momento pero solo si tú haces lo mismo, pero esta súplica física de pasión y razón, espontaneidad y cálculo, cercanía y distancia llevó nuestros cuerpos más allá del punto en el que, aferrándonos al deseo y luchando por el momento de satisfacción, buscaríamos una armonía nueva y más completa."

"... mi verdadera historia se desarrolló independientemente de mí, o mejor dicho, paralelamente a mis pequeñas aventuras"


¿Qué hace Proust en Centroeuropa? Las comparaciones de Nádas con proust me parecieron evidentes, con Mann, no tanto. Suenan los últimos coletazos del Modernismo, casi como el canto del cisne a punto de perecer, claro, rotundo, anunciando la muerte inminente, dejándose moldear por el Socialismo que cubría la geografía de la región, la mentalidad y la forma de vida. podríamos hablar de un Proust desubicado o más bien de la toma de relevo de Nádas que en esta obra desgrana la conciencia del "yo" y experimenta con ella. Existe el estado de alerta al estímulo, la introspección, el monólogo interno, la fuerte incidencia de la psicología y también la cara opuesta.

La novela se bifurca, salta en el tiempo, es imparable y pasa de la observación contemplativa a la acción más cruda y sinuosa, del análisis sensorial a lo escatológico, es el todo y su opuesto, genérica y específica al detalle, pura metaficción y esperpento.

Y decir que se bifurca es poco, capas superpuestas en dos tramas principales: una la de un joven escritor sin nombre procedente de Hungría que se ve envuelto en un triángulo amoroso cuyos otros dos vértices son una actriz decadente y un joven del que no puede apartar ni su amor ni sus instintos más primarios. Es el vértice superior de un triángulo equilátero cuando forma parte de la acción e isósceles cuando contempla desde arriba a la pareja unida por una línea equidistante.

Añadamos a esta trama la subtrama de la metaficción los episodios entremezclados de la obra del propio escritor: anhelos, fantasías sexuales, sueños de trascendencia vital, el corazón se acelera, los pálpitos reaccionan a la excitación, el personaje del escritor, su alter ego es quien el escritor no puede ser, es quien el escritor sueña ser.

Las historias se conectan, ¿qué es realidad, qué es ficción? El escritor recuerda su infancia, la admiración secreta por su padre que no siempre actuó según las normas, recuerda la actitud pasiva de su madre con un ligero desprecio que termina transformándose en indulgencia... y recuerda sobre todo a otro joven, del que conoceremos su historia completa y con el que un mero roce en los labios le supuso el despertar sexual que se irá transformando en un apetito voraz y latente al que da rienda suelta en su propia obra y que refrena cuando deja sobre el escritorio la pluma y el tintero.

Retrato social, una prosa sublime que juega con el lector a embarrarse y a embellecerse, a describir contextos políticos, pulsiones internas para caer en lo absurdo y terminar resurgiendo, impoluta, intentando dar luz a los meandros de la conciencia partiendo de la percepción y apoyando los pies en el recuerdo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Especial Cine: Second Batch

... tras la resaca post Oscars y queriendo olvidar lo más soporífero de la gala creo que es buena idea dedicar un apartado especial a esas películas que quizás deberían haber sido nominadas o quizás no, buenas o malas, películas que quizás nos gusten más que las galardonadas, en mi caso es difícil, salté por los aires sin tener en cuenta el techo ante el éxito apoteósico de Birdman. Pero no es el oro de los Oscars todo lo que reluce y aquí van algunas películas destacables para bien o para mal.


Wild, de Jean-Marc Vallée (9.5/10)

¡Qué película! Partí con ciertas reticencias, todo hay que decirlo y tras verla se quedó con un 9.5 simplemente para señalar mi predilección por Whiplash.

Es un biopic sobre Cheryl Strayed, una joven que, tras sufrir una serie de experiencias personales negativas, decide recorrer 1600 kilómetros a pie para reencontrarse con ella misma y para redimirse. Hasta aquí todo parece normal, nada que sobresalga, que haga que nuestro interés se excite y nos lancemos a verla. Una vez más el cómo se antepone al qué y es cómo está contada esta historia lo que hace que la película sea sublime. Es Reese Witherspoon y esa mirada, son las referencias literarias superpuestas en blanco sobre las imágenes de los paisajes que atraviesa, es una historia personal que nos habla un poco a todos y a la que todos, sin excepción podríamos contribuir con nuestras propias experiencias. Paso a paso para sanar, paso a paso para autoexplorarse, para reconocerse, una empresa titánica para llegar a nuestra esencia y hacer las paces con nosotros mismos.

Dos días, una noche, de los hermanos Dardenne (7/10)

A la Academia parece gustarle Marion Cotillard... a nosotros también. En cuanto a la película, los Dardenne no se esforzaron demasiado, quiero decir que no es su mejor producto y, sin embargo, se deja ver porque el tema está de rabiosa actualidad y es tan universal que el personaje de Cotillard podría ser belga, italiano, español o polaco.

Una joven es despedida de la empresa en la que lleva trabajando desde hace bastante tiempo. Dos son los motivos principales que hacen que la directiva se decante por ella: la decisión de otorgar una paga especial a los empleados y sus continuas ausencias por depresión. La joven contará, con la dudosa ayuda de su marido, con un fin de semana para convencer a sus compañeros de trabajo a que renuncien a la paga para que pueda ser readmitida. En un collage heterogéneo de personajes, la joven luchará hasta el final entre gritos de aliento y zancadillas.



The Babadook, de Jennifer Kent (8/10)

Ya sé que no es la favorita de la crítica pero la ópera prima de la australiana me atrajo desde el principio. Una mujer, madre de un pequeño, no logra superar la violenta muerte de su esposo años atrás. Todo se complica cuando la madre observa extraños comportamientos en el pequeño, que parece obsesionado con un personaje de un libro infantil, llamado Babadook. El niño parece sentir la presencia del monstruo a su alrededor y su comportamiento llega a alterar tanto a la madre que decide ponerlo en tratamiento psiquiátrico. Justo cuando el niño comienza a sentirse más tranquilo por la medicación, la madre nota presencias en la casa que la llevan a comprobar que el niño no estaba equivocado. Es aquí donde empieza una odisea por la supervivencia en la que el terror y cierta ternura, siendo esta mezcla lo más interesante del film, se dan la mano hasta un final del todo inesperado.



Interstellar, de Christopher Nolan (8/10)

¿Habrá pagado esta cinta el pato por el éxito inusitado de Gravity el año pasado? Porque es magnífica y no solo visualmente ya que lo más interesante de la cinta es el concepto en sí, el planteamiento. En un futuro no muy lejano, la Tierra no da más de sí, se va transformando en un desierto carente de recursos en la que el viento y las tempestades dificultan la existencia. Unos científicos se verán obligados a investigar, fuera de nuestra galaxia, otros planetas en los que la vida humana sea posible. A destacar sobre todo el peso en la trama del binomio espacio-tiempo que culminará en un predecible final, no a gusto de todos pero al mío sí.








Cake, de Daniel Barnz (5/10)

Por muy mal que me caiga Aniston, creo que, a estas alturas, todos confiábamos en que era capaz de salir adelante en un proyecto que exigiera más que exhibir su famoso Rachel y su estilo sitcom- comédia romántica. No es Aniston el problema, es la película en sí. La mezcla entre tragedia y comedia a veces resulta frívola pero creo que el espectador es capaz de permitir esa licencia, una, y no tantas como hay. Una mujer con dolor crónico y una historia triste a sus espaldas empieza a tener una serie de visiones de una joven, a la que conoció en un grupo de ayuda, que acabó suicidándose. Poco a poco se irá acercando al límite, interesándose por ella, por el lugar desde el que saltó al vacío muy a pesar de la mujer que ha contratado para ayudarla y que hará todo cuanto esté en su mano para que se desmarque de su pasado, de sus cambios de carácter y se dé una nueva oportunidad de vivir.




John Wick, de Chad Stahelski (8/10)

No cabreéis a Neo que no veas como se las gasta... más o menos esa era la premisa de este thriller entretenido, trepidante que disfruté casi de principio a fin.

John Wick pierde a su esposa recibe un último regalo de ella, sabiendo que iba a morir: un cachorro al que John tiene que aprender a acostumbrarse hasta convertirse en su buen amigo. Tres miembros de una mafia rusa quieren el Mustang de John y ante la negativa de este lo siguen a casa, le dan una paliza y matan al perro.

Pero el cabecilla del grupo no sabían con quien se metían, el padre de este sí, ya que John había trabajado para él e intentará salvar a su hijo de la ira de Wick que está sediento de venganza.

Me gustó mucho.


Nightcrawler, de Dan Gilroy (8.5/10)


¿Veis todos los "accolades" en el cartel promocional? Son más que merecidos. En este thriller el personaje de Gyllenhaal intenta sobrevivir. Desempleado, hace rondas nocturnas en busca de algún objeto que robar y revender para ganarse la vida. Partimos con cierta angustia por el personaje, un relegado de la sociedad pero pronto, durante una de esas rondas, el protagonista descubrirá el mundo del periodismo freelance al observar en acción a un grupo grabando actos criminales en las calles de Los Ángeles. Y es aquí donde el personaje cambia y decide entrar en el oficio, comprará su equipo, al principio rudimentario y se embarcará en una aventura en la que iremos descubriendo que la falta de escrúpulos y moral es la característica principal del personaje.





Ouija, de mmm.... no me acuerdo (0/10)


No veáis este bodrio... y diréis y tú ¿ por qué loo has visto? Hay dos razones A) Ando sediento de cine de terror, me ha dado por ahí B) no siempre elijo yo la película y los hermanos de mis amigos han crecido y quieren elegir ellos también pero es lo peor que he visto en cine hace décadas ¡Qué mala es!
 No hay por donde cogerla.

También podéis hacer este experimento: vedla con miembros de la Generación Z, sí, sí, esos que insisten en obligarte a verla  y reíos de sus caras de terror y aturdimiento cuando se den cuenta de que vosotros os descojonáis, es que no hay otra palabra, de la película y del miedo que les produce.

Paso de esta.... MarisaG, no te rías que te estoy viendo!!!!




En fin, chicos, aquí tenéis un pequeño resumen. Visto lo visto, a partir de ahora lo haré así. Publicaré sobre cine más a menudo dedicándole más tiempo y excluiré del resumen mensual libros, que al final termino reseñando y películas, que aparecerán periódicamente en el blog. El resumen lo dejaré para otros menesteres. 

No os olvidéis de las recomendaciones . Os deseo un feliz mes de marzo y os mando un abrazo fuerte. See ya'll!!

lunes, 23 de febrero de 2015

Abril quebrado, de Ismail Kadare

"Era solo una frase que pasaba de boca en boca y que nunca llegó a ser tragada del todo"

"Una casa albanesa es la morada de Dios y de los invitados; de Dios y de los invitados,¿comprendes? Antes de ser la casa de su propietario es la casa del invitado. El invitado, en la vida albanesa, representa una categoría suprema épica más importante que las relaciones de sangre. Se puede perdonar a quien derrama la sangre de un padre o de un hijo, pero nunca a quien derrama la sangre de un invitado."

"A decir verdad, este era uno de los pocos casos en los que ella no decía lo que pensaba. Normalmente, le dejaba saber lo que le pasaba por la mente y él nunca tomaba en cuenta cualquier palabra que a ella se le escapara y que pudiera herirlo porque ese era el precio a pagar cuando todo se decía"




Tradiciones enquistadas fuertemente en la sociedad desde hace siglos, leyes que a ojos del que mira desde territorios lejanos o que las abandonaron hace tiempo no comprenden pero que siguen formando un tramado de profunda coherencia y manera de vida para quienes viven inmersos en ella. Ismail Kadare, en su novela, nos muestra los secretos del Kanun, la ley de la sangre.

Gjorg, un joven albanés, debe cobrarse la vida de un miembro de la familia rival. Tras un intento fallido que ocasiona serios problemas a las dos familias y que son resueltos aplicando los principios de la ley, Gjorg consigue abatir al enemigo. Gozará, según la costumbre, de un periodo de tregua de veinticuatro horas extensible a un mes si la familia lo otorga durante una comida en la que ambas familias, la del asesino y la del asesinado participan. Gjorg, durante la tregua renovada, deberá dirigirse a un monasterio a pagar el tributo de la sangre, un impuesto que el que mata está obligado a pagar. Durante todo el camino, el pensamiento del joven se bifurcará en dos sentimientos: al expirar la tregua a mediados de abril  pasará de ser verdugo para convertirse en la presa y a ratos mantendrá la leve esperanza de sobrevivir o se encontrará anímicamente anulado por la resignación ante su muerte inminente.

Un matrimonio de recién casados procedente de la capital viajará a la región por la fascinación que siente él, un  joven escritor,   ante estas leyes milenarias. Se introducirán en las antiguas costumbres tomando parte de la forma de vida sirviéndose de la ley del trato al huésped. El entusiasmo aventurero de él y la indiferencia temerosa de ella crearán las primeras fisuras en la pareja, a lo que terminará de contribuir un cruce de miradas de la joven y Gjorg.

                                                                                                                                                                                                                                                              Pero el verdadero protagonista de la obra es la ley. Los personajes y situaciones son meras excusas para
presentarnos una serie de tradiciones que observamos, entre escandalizados e interesados y que Kadaré, a través de la trama y los personajes nos presenta casi en su integridad, desvelando su puesta en práctica, sus entresijos, las formas de eludirlas e incluso los vacíos que pueden ser aprovechados para esquivarla. En el centro, Gjorg y su propia vida pendiente del hilo de la tradición rodeándole el cuello a modo de soga que, a mediados de abril, puede ejecutar o condonar la condena.

lunes, 16 de febrero de 2015

Mi abuela rusa y su aspiradora americana, de Meir Shalev

"Tonia, mi abuela, según mi opinión, no estaba en absoluto loca. Era original. Una mujer singular. No era una mujer fácil; esto es un ligero eufemismo. ¿Loca? No. Aunque hay quien, sobre este tema al igual que sobre muchos otros, alguien que no comparta mi opinión tanto en el pueblo como en la familia.

La historia que os voy a contar es la de mi abuela y su sviper- así llamábamos al aspirador enviado por Yeshayahu, el hijo mayor del abuelo Aharon, esposo de la abuela Tonia."

"Era una tragedia tanto para la abuela como para el abuelo, decía mi madre. Mi padre debería haber vivido de otra forma, una existencia más conforme a su personalidad y a sus aptitudes. Pero mi abuela estaba decidida a pelear con uñas y dientes por la granja, y clavó sus uñas en la tierra, en la casa y en nuestra carne. Cada uno tiene sus enemigos, el de mi abuela era la suciedad"



 Meir Shalev, celebérrimo autor de historias israelí nos presenta en esta ocasión un relato desenfadado, exagerado y testigo directo del humor judío situado en su pueblo natal, Nahalal, en el recién creado estado de Israel. Rememora la figura de su abuela desde la llegada a tierras palestinas en las que los colonos judíos procedentes de Europa se agrupaban con el solo propósito de levantar un país de la nada, bien en kibutzim o en moshavim, trabajando la tierra en cuerpo y alma con las esperanza de un futuro mejor, incierto para los que sudaban desde la salida hasta la puesta de sol pero prometedor para las generaciones venideras.

A partir de un flashback del autor, basado en recuerdos de vivencias e historias, conocemos en detalle a sus abuelo: Aharon, un hombre simple, algo hedonista e idealista y a su pragmática esposa, Tonia, recién llegada de Rusia a una tierra inhóspita que se esforzará por hacer habitable. El autor la recuerda como una auténtica obsesiva por la limpieza, con un trapo siempre al hombro para hacer relucir todo objeto que osara albergar el más mínimo indicio de suciedad, con una oscura tendencia a dejar entrar en la casa solo a los miembros de la familia, a quienes imponía un severo código de higiene y con una manía particular: la preservación de una habitación, un cuarto de baño, cerrado a cal y canto en el que nadie, salvo una excepción, entró jamás.

Parece una historia jocosa, hiperbólica, llevada a los extremos y, sin embargo, el sustrato alberga un fondo firme que sustenta un periodo histórico, una manera de pensar, la filosofía de vida de unos inmigrantes que llegaron a una tierra prometida aún por construir. Shalev alterna en los episodios lances que nos hacen soltar alguna que otra carcajada a la vez que evoca su niñez y adolescencia . El matrimonio tiene dos hijos: uno se queda a trabajar la tierra en Nahalal, el otro emigra a Estados Unidos donde hace carrera. Socialismo contra capitalismo ¿cuál es la clave del éxito? La metáfora que ejemplifica esta dicotomía no es otra que la aspiradora americana.

El hermano que vive en Estados Unidos relata en largas cartas cómo se ha adaptado al "American way of life", cómo le ha sacado partido y provecho, el hermano que trabaja la tierra de Israel lee con escepticismo e incredulidad las historias de éxito y de la cultura del bienestar mientras sigue con su vida y con las manos llenas de tierra. Surge así una rivalidad entre hermanos que se exacerbará a la llegada del último regalo procedente de América: el mejor utensilio para la limpieza del hogar: una aspiradora americana.

Todo el pueblo asistirá atónito a la llegada de un objeto extraño para ellos, incluso el embalaje, ver portada del libro, causará reacciones encontradas. La abuela Tonia estará encantada con su nuevo regalo hasta que un descubrimiento sobre este hará que quede relegado al cuarto de baño en el que no entra nadie.

Un libro muy recomendable para pasar un buen rato de lectura que tendrá sus raíces en un relato descriptivo de la vida de los primeros colonos del recien creado estado de Israel así como de la forma de ver la vida a través de un  prisma político, sin ánimo de ser exhaustivo o adoctrinante, que explorará el socialismo sionista oponiéndolo al capitalismo americano. Avalado por autores como Nicole Krauss y Jonathan Safran Foer, Meir Shalev se eleva como uno de los máximos exponentes de la novela israelí contemporánea y, sobre todo, del humor judío.